Huyen familias por violencia en Jerez

JEREZ. – Alrededor de mil 500 personas fueron desalojadas de sus viviendas de la comunidad la Ermita de los Correa por integrantes del crimen organizado.

El alcalde Antonio Aceves Sánchez confirmó que cientos de personas de las comunidades de este municipio han abandonado sus hogares por la violencia y que el problema tiene meses, sobre todo en localidades de la sierra, de donde se han desplazado hacia la cabecera y otras demarcaciones.

Este domingo, el presidente municipal ofreció una rueda de prensa debido a los reportes en redes sociales sobre una movilización de habitantes en Ermita de los Correa, tras la persecución de policías estatales contra sujetos armados que los agredieron este sábado en la carretera a Valparaíso.

De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), el ataque fue por operativos contra campamentos usados por la delincuencia organizada y se aseguró que no hubo muertos ni heridos.

Un día después, se difundieron solicitudes de apoyo desde Jerez: “para quienes no saben lo que está ocurriendo, en Ermita de los Correa está bailando el demonio”. Usuarios con familiares en la comunidad recordaron que perdieron la paz hace más de medio año y que se van “por el miedo a ser secuestrados o estar en medio de fuego cruzado”.

Además, se solicitó ayuda en especie para los desplazados, como comida enlatada, cobijas y artículos de uso personal, ante lo que calificaron como una “emergencia”. Reclamaron la impunidad con la que operan los grupos delincuenciales en la región y exigieron justicia para los pueblos afectados.

Meses de huir

Sobre el caso de Ermita, el alcalde Antonio Aceves precisó que localizaron a tres familias hospedadas en un hotel del centro y a ocho personas que no tenían dónde refugiarse, por lo que se les apoyó con albergue. Sin embargo, reconoció que la movilización de habitantes por la inseguridad no es un problema reciente ni solo de una localidad.

“No es de ayer ni de antier, tenemos meses trabajando con cada una de las familias que por prevención han dejado cada una de sus casas y comunidades donde se está teniendo este tipo de delincuencia”, aceptó. Por ello, los apoyos del municipio se han enfocado en albergue, artículos como colchones y en conseguir trabajos para los que huyen.

El primer edil explicó que se les ha buscado empleo en ranchos e incluso con el préstamo de tierras cuyos dueños se encuentran en Estados Unidos. Mencionó que “la mayoría ya tiene meses” en la cabecera y que algunos se quedan con parientes, otros decidieron rentar y los hay que se fueron del municipio.

Resaltó que la ayuda es gratuita y se ha dado “dos, tres, cuatro hasta seis meses que han necesitado”. Aceves Sánchez estimó que son “posiblemente cientos de familias” las desplazadas de “entre 10 y 11 comunidades afectadas”, pero defendió que “no es toda la población” de estas zonas.

“Más importante que saber cuántos son, es que cuentan con nosotros. Ojalá sean los menos posibles. […] Es muy difícil dejar una casa, salirse con toda una familia, niños chicos y grandes, salirse sin nada, porque el que se sale se sale con miedo”, admitió, al ejemplificar que algunos dejaron sus tierras y vendieron todos sus animales.

Hasta el presidente

El secretario de Gobierno municipal, Liborio Carrillo Castro, enfatizó que “la realidad que vive Ermita de los Correa, una de las comunidades más grandes del municipio, es que efectivamente ha habido hechos de inseguridad, como lo hay en muchos otros municipios, otros estados y en general en nuestro país”.

“Sí ha habido personas que se han salido de sus comunidades, no solo de Ermita de los Correa, sino de varias de la sierra. No se puede ocultar, todo mundo lo sabemos y lo conocemos, desde el presidente de la República [Andrés Manuel López Obrador], así como cualquier ciudadano de nuestro municipio”, añadió, al citar el caso de Sarabia.

Aseguró que no se tienen denuncias sobre ataques a los pobladores y coincidió con Antonio Aceves en que los desplazados son “más que nada por prevención ante los enfrentamientos que se han presenciado allá en la sierra”. Al insistir que el combate a la delincuencia “escapa del Municipio”, informó que lo que se hace es participar en las Mesas para la Construcción de la Paz.

Se especificó que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional (GN) y la Policía Estatal Preventiva (PEP) mantienen operativos coordinados en la zona desde que ocurrieron los ataques y que permanecerán el tiempo que se requiera. Asimismo, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ) se trasladó al sitio.

Los de Jerez se suman a otros desplazamientos de pobladores a causa de la violencia por el crimen organizado en Zacatecas, un problema que el gobierno del estado reconoció en julio y que hasta ahora se había detectado en Monte Escobedo, Tepetongo, Valparaíso, Apulco y Nochistlán, así como localidades limítrofes con Jalisco.

En Ermita de los Correa Gobierno del estado niega desplazados

El Grupo de Coordinación Local (GCL) de Zacatecas, encabezado por el gobernador Alejandro Tello Cristerna y que integra a instituciones federales y estatales de seguridad, expuso que hasta este domingo no tenía información de que familias hayan sido desplazadas por la violencia en Ermita de los Correa, en Jerez, aunque no precisó sobre las declaraciones de las autoridades municipales sobre movilizaciones de personas desde hace meses.

A través de un comunicado enviado la noche de ayer, horas después de la rueda de prensa que ofreció el alcalde Antonio Aceves Sánchez, el GCL informó: “hasta este momento no se han encontrado evidencias ni información fidedigna que confirme los datos que han sido difundido a través de redes sociales, respecto del desplazamiento de los habitantes de la comunidad”.

Expuso que “al conocer de dichos rumores, se instruyó el desplazamiento de elementos de seguridad a fin de corroborar dicha información”, pero reiteró que “el despliegue de las fuerzas estatales y federales no arrojó información referente al desplazamiento de habitantes”.

Además, pese a que autoridades municipales declararon que recibieron reportes de balaceras en la zona, el GCL aseguró que “en el lugar no se localizaron, hasta este momento, indicios que confirmen un enfrentamiento”.

También se detalló que se entabló comunicación con autoridades de Jerez y “se desmintió que la comunidad se encontrara en tales condiciones”.

No obstante, el grupo interinstitucional reconoció que fueron cuatro familias de Ermita “que decidieron hospedarse en un hotel de la cabecera municipal”, después del ataque contra policías estatales “en busca de puntos de vigilancia y campamentos de grupos delincuenciales para su destrucción”.

Para finalizar, en el comunicado se insistió en que “hasta este momento no se tiene información fidedigna de que más familias hayan sido desplazadas de la comunidad antes referida”.