La esposa del Chapo Guzmán se declaró culpable de los tres delitos de narcotráfico que le imputó el Departamento de Justicia, en Estados Unidos

Emma Coronel Aispuro, esposa de Joaquín el Chapo Guzmán, se declaró culpable este jueves ante un tribunal federal de Columbia, Estados Unidos, de narcotráfico, lavado de dinero y del manejo de empresas relacionadas con el Cártel de Sinaloa.

Esta declaración se produce tras casi cuatro meses de que la ex reina de belleza fuera capturada en el aeropuerto internacional de Dulles, en Virginia (EEUU). Emma Coronel podría alcanzar una condenada máxima de cadena perpetua hasta una mínima de 10 años de cárcel, según informó el juez Rudolph Contreras.

Entre los eventos de los que se le acusó a Coronel se encuentran la fuga de su esposo, Guzmán Loera, del penal de máxima seguridad El Altiplano, en 2015. Según las autoridades estadounidenses, Emma orquestó la construcción del túnel de 1,6 kilómetros que conectaba la ducha de su celda con una casa de seguridad.

Desde hace mucho tiempo, Ema Coronel Aispuro se había convertido en la punta de la hebra en la búsqueda de Joaquín el Chapo Guzmán —fundador del Cártel de Sinaloa, sentenciado a cadena perpetua. Sabían que la mujer, de 31 años, no era sólo un “florero” sino que era parte de la supervivencia del capo.

Emma Coronel acompañó a su marido en su periplo en el llamado juicio del siglo, pero el destino le jugó una mala pasada, cuando su compadre, Dámaso López, el Licenciado, la involucró en su testimonio y dio los detalles de la fuga del Chapo.

Las acusaciones contra Emma Coronel se dieron con base en investigaciones realizadas por la Oficina de campo en Washington del FBI y la declaración del agente del FBI, Eric S. McGuire,